

Crónica principal
El pasante de guardia espera en el pasillo helado del juzgado de instrucción con una carpeta de expediente arrugada y tres cafés fríos. Nadie te prepara en la facultad para la negociación urgente en el pasillo antes de la vista.
Entre autos provisionales y notificaciones telemáticas fallidas, la práctica real se distancia años luz de los manuales procesales. Aquí registramos lo que ocurre cuando se apagan los focos académicos.
Voces anónimas
Confesiones desde la oficina
Mi primer día redactando recursos de apelación descubrí que el modelo oficial tenía erratas desde 2014 y nadie se había atrevido a corregirlas.
Pasante anónimo, Madrid
Sobrevivir a la auditoría nocturna requiere más café instantáneo y temple que diez matrículas de honor en derecho mercantil.
Abogada júnior, Ciudad de México
En el juzgado de lo penal el tiempo transcurre diferente: dos horas de espera para una comparecencia de noventa segundos.
Colaborador nocturno, Sevilla
Buzón anónimo de crónicas
Protegemos tu secreto procesal. Escribe tu anécdota o caso absurdo de despacho y la publicaremos bajo seudónimo en la edición semanal.


